SANTIAGO DE COMPOSTELA, SEDE DE LAS XXXIII JORNADAS NACIONALES DE LA AETG (DEL 30 DE ABRIL AL 3 DE MAYO DE 2020) PULSANDO SOBRE LA IMAGEN ACCEDERÁS A LA WEB DE LAS JORNADAS.

Gestalt y la Sociedad

Cuando hayas acabado de leer esta página 15 personas habrán muerto de hambre, al final del año 850 millones. Al mismo tiempo 225 personas poseen el mismo dinero que 3.500 millones. Hay 1500 millones de pobres (el 70% mujeres) y 250 millones de niños trabajan, la mitad son menores de 14 años. A la gran mayoría de nosotros esta realidad nos parece lejana; los medios de comunicación dan las noticias, retransmiten guerras, muestran imágenes de horror y de hambre. De esta suerte, la muerte se convierte en un bien de consumo, la información pasa rápido, y enseguida olvidamos. Y sin embargo a nuestro lado, en nuestra ciudad, en nuestro barrio, se extiende un nuevo tipo de pobreza: la de los excluidos, la de los que no tienen trabajo, la de los sin contrato, los temporales, los precarios. Vivimos en un mundo neoliberal y patriarcal, en el que los seres humanos somos tratados como mercancías. Lo importante no es sólo ganar dinero, sino lucrarse. Nos dirigimos hacia un mundo de excluidos, un mundo individualista y egocéntrico, donde se niega la comunidad.

El poder define qué es real, lo que existe: nuestro cuerpo, nuestra mente y nuestro espíritu están colonizados por estos valores neoliberales y patriarcales. Hay una necesidad de liberación interior; buscamos nuestro propio bienestar, nuestra satisfacción. Y a medida que profundizamos en nuestro interior nos damos cuenta que lo de dentro no está separado de lo de afuera, que hay una sola unidad de lo interno-externo, que la existencia del otro es parte de nuestra propia interioridad. La Gestalt no quiere quedar ajena a esto. Una terapia no puede ser totalmente efectiva para la persona mientras se ciña estrictamente a la dimensión individual de los problemas que le acucian. La terapia nos puede posibilitar pasar de lo individual a lo comunitario, de la transformación interna a la transformación social, para que sea verdaderamente liberadora.

El cambiar nuestra mente capitalista neoliberal y patriarcal, en una mente más solidaria, comprensiva y colaboradora, es también cambiar el mundo. Y en la medida en que el cambio interno también es un cambio político, la terapia se ofrece entonces como un acto político, pues en ella intervienen los factores sociales, económicos, culturales y políticos. No podemos esperar a cambiar nosotros para intervenir en lo social, pues el mundo necesita respuestas inmediatas. Es una dinámica de retroalimentación: el desarrollo del bienestar de uno redunda en el bienestar de todos, y el de todos en el de uno. Es necesario un cambio interno para la transformación social y un cambio social para generar condiciones de cambio personal más profundo. Son necesarias prácticas de acción social que contemplen simultáneamente el no olvidarse de sí y el poder echar una mano al otro; unir intimidad y calle, combinar individual y social. La gestalt y los gestaltistas tenemos el potencial para poder hacerlo. Podemos crear espacios de reflexión y acción que combinen esta transformación a la vez personal y social. La integración de los dos ámbitos de actuación, de las dos perspectivas, genera sin duda acciones más liberadoras. Poder tener una visión personal desde una perspectiva global. Algunos gestaltistas estamos reflexionando, investigando y tratando de introducir en nuestro trabajo y vida estas orientaciones. Te invitamos a que tú también lo explores y lo compartas con nosotros.

Antonio Gómez Ceto

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Ya nos vamos. El viernes 22 de mayo de 2020 dejaremos de actualizar el blog. Subiremos la última entrada, con la portada y el índice de la revista nº 40 de la AETG que está a punto de llegar.

13 de marzo de 2020

 

A TODOS/AS LOS/AS ASOCIADOS/AS

 

Estimados asociados/as,

EL PODER DEL DOLOR. Cómo partir de la frustración y alcanzar la fortaleza.

AUTORA: Paloma Rosado

Prólogo de Joan Garriga